La lógica detrás del escrow

El problema clásico de cualquier servicio es este: el cliente no quiere pagar hasta que el trabajo esté hecho, y el profesional no quiere empezar hasta que le garanticen el pago. El escrow resuelve ese dilema: el cliente paga al principio, pero el dinero no va al profesional hasta que el trabajo se completa correctamente. Los dos están protegidos.

Cómo funciona en Kurrex

En Kurrex funciona así: cliente y profesional firman el contrato, el cliente ingresa el importe en escrow (queda bloqueado, no va al profesional aún), el profesional realiza el trabajo, el cliente confirma que todo está correcto y el dinero se libera al profesional. Si hay un problema en algún punto, el proceso se pausa y se activa la mediación. El dinero nunca desaparece.

Por qué protege al cliente

El cliente sabe que si el profesional no hace el trabajo o lo hace mal, el dinero no se ha ido. No está pidiendo un favor: el sistema garantiza que el pago está condicionado al cumplimiento. Eso da tranquilidad real, no solo promesas.

Por qué protege al profesional

El profesional sabe que el cliente tiene el dinero comprometido desde el principio. No trabaja gratis esperando que le paguen: el importe ya está reservado. Eso elimina el riesgo de impago una vez terminado el trabajo, que es el mayor miedo de cualquier autónomo.

¿No es complicado para el cliente?

Para nada. Desde el punto de vista del cliente es como hacer cualquier pago online: introduces los datos de tarjeta o cuenta, confirmas y listo. La diferencia es que el dinero queda en custodia, no en manos del profesional hasta que tú das el visto bueno.

El escrow no es una novedad tecnológica. Es sentido común aplicado al mundo de los servicios. Pagas con garantía. Cobras con seguridad. Así de simple.